Ya desde antiguo los humanos dedicaron tiempo al cuidado de su piel y su cabello, para lo cual emplearon los elementos de origen mineral, vegetal o animal que tenían a su alcance. Aquellas prácticas fueron las precursoras de la cosmética actual, basada muy a menudo en productos de síntesis, colorantes y conservantes artifi ciales, tan agresivos que, con frecuencia, causan a medio y largo plazo efectos contrarios a los originalmente deseados. No e...