Se podría decir que Africa es un paraíso con vocación de infierno, pero se trata de una afirmación no del todo exacta. En ella convive la riqueza con los países empobrecidos, la ilusión junto a los genocidios, la belleza junto a situaciones humanas de extrema crueldad, el analfabetismo con culturas excepcionales. Es un continente contradictorio en el que las grandes minas de oro, cobalto y diamantes conviven con las cifras más altas de sida, mala...