En la década de 1960 "irrumpió una nueva escuela en la filosofía y en la sociología de la ciencia. Esta escuela —escribe el autor— rompió con la tradición: minimizó el papel de la curiosidad y el talento, acentuó la importancia de la presión y las convenciones sociales y negó tanto la continuidad del esfuerzo científico com o la posibilidad de alcanzar la verdad. Sus profetas fueron Thomas S. Kuhn y Paul K. Feyerabend. Desde entonces lo...