Desde finales del siglo pasado la atención al sufrimiento psíquico ha adquirido unas características particulares condicionadas por el contexto social, político y económico actual. La organización asistencial se ha estructurado en torno a la consideración de ese sufrimiento como una ?enfermedad?. El discurso psiquiátrico que se ha desarrollado de manera hegemónica ha reducido la complejidad del sufrimiento humano a un modelo simplista de síntomas...