Dahl aplica su desbordante imaginacion a estos cuentos cargados de retorcida perfidiaayasalvaje ironia Un gastronomo sibarita que durante una cata de vino a ciegas acaba apostandose a su hija una pierna de cordero convertida en arma contundente un hombre que acepta jugarse el dedo menique a cambio de poder ganar un Cadillac un tipo que lleva tatuada en la espalda lo que resulta ser una valiosisima obra de arte dos maridos libertinos que maquinan ...