Ninguna cosa hay que tanto deleite el alma como la dulce y fiel amistad siendo gran bien estar dispuestos los corazones para que con seguridad se deposite cualquier secreto en aquel cuya conciencia temas menos que a la tuya cuya conservacion mitigue tus cuidados cuyo parecer aclare tus dudas cuya alegria destierre tu tristeza y finalmente cuya presencia deleite tu vista Seneca nos ofrece con lucida y estoica sabiduria en este imprescindible manua...