El gran Alexandre Dumas viaja por Espana como ilustrado en busca de exotismo en 1846 al sur de los Pirineos se extiende para los europeos un territorio legendario e incomprensible un suelo en que no se apagan las cenizas de casi dos siglos de guerras contra Francia donde un hurano posadero espanol reserva sus mejores cuartos y su mejor cordero al huesped ingles y niega toda hospitalidad a esos puneteros franceses Pero al narrador de las intrigas ...