En su primera juventud y tras un tenso encuentro con un grupo de psicoanalistas en Viena, Ignacio Carrión comenzó a escribir unos diarios ?siempre con pluma de émbolo y en cuadernos del mismo formato? en los que fue desgranando su peripecia vital y profesional: «Y yo empecé a escri¡bir un Diario. Anoté mi vida. O aquello que viví creyendo que lo era». Corresponsal, columnista y enviado especial por todo el mundo, su estilo personal le encumbró co...