Era costumbre del Che en su vida guerrillera anotar cuidadosamente en un Diario personal sus observaciones de cada dia En las largas marchas por terrenos abruptos y dificiles en medio de los bosques humedos cuando las filas de los hombres siempre encorvados por el peso de las mochilas las municiones y las armas se detenian un instante a descansar o la columna recibia la orden de alto para acampar al final de la fatigosa jornada se veia al Che -co...