Sentía vergüenza de existir, miedo a la muerte, angustia oceánica? íy solo tenía ocho años! Desde pequeño, soy un neurótico. Con doce años me daban miedo los cuartos vacíos y las habitaciones con demasiada gente. Con catorce, los insectos y los calvos. Y con dieciocho, las canciones de U2 y las palomas. Ésta era mi filosofía de vida: «Visualiza tus metas y objetivos. ¿Los ves? Pues ahora sigue comiendo Doritos». O bien: «Antes de rendirte, mira...