Año 1850, Irlanda.Ivette estaba en una tierra extranjera, era muy joven, sin madurar, y para colmo, ante esos irlandeses, era Ivan, el primo pequeño de Hans.No sabía cuánto tiempo podría aguantar esa farsa, o cuánto tiempo tardarían los habitantes del castillo, en darse cuenta de que ella era una muchacha de quince años. Pero, sobre todo, no podía aguantar que ese hombre tan atractivo, el dueño del castillo, El Águila Negra, la tratara de malas m...