Un libro de confesiones memorias y necesidades Un lienzo prosaico donde la autora va plasmando sus visiones desde su puesto de trabajo como dependienta en la tienda del Museo del Prado y la imperante necesidad de crear un mundo paralelo a el para poder sobrellevarloY el arlequin que Pablo pinto en 1923 me espera sentado paciente Su rostro ligeramente iluminado se despliega sobre los contornos difusos de una sombra que lucha por hacerse hueco una ...