La primavera se transformo lentamente en verano con su inevitable calor aplastante y nuestras inevitables quejas a cuenta de ello Viola decia que hacia tanto calor que las gallinas estaban poniendo huevos duros Yo me quejaba menos que los demas porque a mediodia me escabullia con frecuencia al rio mientras que ellos preferian refugiarse en sus habitaciones con los postigos cerrados y echar una siesta agitada y sudorosa Como no tenia traje de bano...