En estos seis relatos de inspiración gótica, Alicia Sánchez Martínez nos lleva a un mundo de niñas descarriadas, de malas madres y malas hijas, de decadencia oscura. Ambientados en una Barcelona reconocible, aunque ficticia, tensan al máximo las posibilidades de lo real para invadir ese terreno ambiguo que hay entre el sueño y la vigilia, esa tierra de nadie en la que todo es posible. Con ese dulce líquido como hilo conductor -un líquido que a ve...