Aburrido del verano londinense y de la monotonia de su trabajo en el Ministerio de Relaciones Exteriores Carruthers acepta la invitacion de su amigo Davies para participar en un crucero por el Baltico Pero pronto se da cuenta de que el curioso viaje no va a ser de placer El Dulcibella resulta no ser un yate sino un bote destartalado y conforme navegan por las traicioneras aguas y arenas movedizas Carruthers se da cuenta de que sus conocimientos d...