El entierro del Conde de Orgaz ni atrae ni repele ni asombra ni deja indiferente pero excita la atencion y sorprende el animo en cuanto el contemplador no recuerda haber visto nada que se le parezca El origen de semejante fenomeno se encuentra en el aislamiento en que aparece en el siglo XVI el Entierro con esa intimidad naturalista su nuevo y desconocido espanolismo su acento exaltado y la fria y monotona sobriedad de sus entonaciones grises En ...