Ante la reorganización de la cultura escrita que nuestro tiempo solici ta se observaba la radical oposición entre la las nuevas formas de esc ritura y las categorías que han venido definiendo el orden de los libr os y de los discursos: propiedad intelectual, singularidad y originali dad de la creación e identidad particular y reconocible de la obra. Ad emás, en la actual sociedad de la comunicación no solo ha variado sust ancialmente el sistema d...