El español en que se escriben los miles de mensajes que van y vienen por las redes sociales virtuales está plagado de emoticones, de abreviaturas y de estructuras acortadas que denotan un uso de la lengua cada vez más alejado de la norma. En ellos, los hablantes parecen seguir una suerte de principio por el cual no solo escriben como hablan sino que escriben llanamente y sin afectación, elaborando el propio discurso sobre la marcha, simplemente p...