En el transcurso de estos ultimos sesenta o setenta anos se ha producido un giro copernicano en el seno de nuestras culturas el Dios oficial dado por supuesto se ha convertido en un Dios extrano ajeno distante y para muchos incluso inexistente como si se tratase del deus otiosus de algunas tradiciones africanas Significa eso que Dios ha dejado de tener presencia y eficacia en la vida privada y publica de las personas al margen de las cualificaci...