En los albores del siglo XX parecía como si de repente todo estuviera por inventar. Por eso no es extraño que el cine, que comenzaba a abrirse camino, trastocase la vida de los habitantes de un pequeño pueblo, alterando para siempre su imaginación. Con las sombras y luces del proyector se iluminaban los sueños, aunque aquellas imágenes alterasen la vida de todos los que las ven, y despiertan rencillas de las que nadie recuerda ya el origen. Renac...