Keith Neudecker emerge de una enorme nube de humo aferrandose a un maletin y cubierto de cenizas y cristales rotos deambula confuso por las calles de Manhattan hasta llegar sin saber como ni por que a la casa de su mujer de la que lleva un tiempo separado y de su hijo Es el 11 de septiembre de 2001 El mundo ha cambiado para siempre Ya no hay un antes tan solo queda un despues Pero como imaginarlo siquiera El hombre del salto es una novela que so...