Un cerdo entre todas las cosas gozaba al cazar mariposas y luego al dejarlas bailar y mirarlas haciendo piruetas airosasa Un cerdito marinero de Motril una cerda voladora en Pedrena un comilon neoyorquino una soprano en Valenciaa y muchos mas puercos marranos o gorrinos protagonizan estos desternillantes guarripios de Arnold Lobel que el traductor Miguel Azaola adapta y actualiza con maestria sin perder ni pizca de la rima el ritmo y el grotesco ...