Un extranjero elegante y burlon aparece en Moscu durante una sofocante tarde de primavera Se hace llamar Woland y no es otro que el diablo acompanado por un sequito de personajes tan grotescos como encantadores Con su llegada la ciudad moscovita se convertira en un escenario de fenomenos inexplicables enredos satanicos y juicios kafkianos que desnudaran la hipocresia de la sociedad sovietica Mientras tanto una mujer llamada Margarita pactara con ...