Crudas e insobornables, las ilustraciones de Miguel Brieva analizan con humor ácido y espíritu crítico la sociedad en la que vivimos y arremeten contra sus grandes hipocresías. «Al principio fueron dos o tres casos aislados. Luego tomó la dimensión de una epidemia. Frente a una múltiple variedad de síntomas y comportamientos anómalos observados, solo una cosa parecía haber en común: todos los afectados, sin excepción alguna, hablaban de él... [.....