Tras una extraordinaria trilogia dedicada a animales objetos y plantas Herra vuelve a sorprendernos con su ingenio maligno adentrandose en los territorios de la brevedad -hiperbreves microrrelatos cuentos cortos- en los que se maneja con maestria en una continua oscilacion ficcional entre vigilia y sueno y sus frecuentes narraciones de pesadillasEn las sesenta y siete piezas que componen El tonto de Lucifer -donde el diablo aparece convertido en ...