En invierno cuando Tereza se dirigia al trabajo sin haber amanecido aun se cruzaba en las calles con unas mujeres bajitas y corpulentas unos amasijos de trapos oscuros con escobas en la mano empujando basura ante ellas Esas sombras llevaban una especie de chaleco fluorescente que las luces de los coches incendiabanLa locura totalitaria de los Ceausescu esta dando sus ultimos coletazos Tereza Codotreanu trabajadora de una fabrica de lenceria acude...