En los últimos siglos, Rusia ha conocido centenares de impostores, de falsos zares y zarévichs, de falsos hijos de Nicolás II o de Stalin, de falsos revolucionarios, de falsos dignatarios de la corte? que han sido celebrados con gran fervor popular o incluso han acaudillado, muchas veces con cierto éxito, insurrecciones masivas contra el núcleo del poder autocrático. El ?autonombramiento?, la impostura permanente que sacude Rusia, consiste por ta...