Elogio de la paciencia es un prodigio de expresividad lírica y a la vez una síntesis de los mejores logros de ella en la modernidad. Es uno de esos libros que no necesitan elogios. Un libro que se impone por sí mismo, o, como diría con tanta razón Paul Celan, "se expone por sí mismo": por su singularidad temática, su riqueza expresiva y la perfecta sintonía entre ambas. Y es tan bueno que difícilmente puede un comentario o crítica dar exacta idea...