Creemos que no se puede hablar de ella en público, que los tampones y las compresas deben esconderse, que la sangre tiene que resultar invisible. En muchas partes del mundo, la pobreza, unida a las creencias culturales y religiosas, hacen que el tabú que existe en torno a la menstruación acabe por tener graves consecuencias. Hay niñas que no van a la escuela, mujeres adultas que dejan el trabajo e incluso infecciones que no son tratadas. La vergü...