El Madrid de inicios del siglo xvii se desperezaba y al amparo de la corte del Felipe IV comenzaba a fraguarse como una una ciudad de contrastes En ella convivia el trajin cotidiano de sus gentes mas humildes en las bulliciosas calles de la corte con las profundas disquisiciones artisticas que calentaban el ambiente en el interior de los contenidos circulos cortesanosEl pulso cultural de la incipiente capital de la corte comenzaba a latir tenueme...