Una brillante alegoria sobre la libertad de uno de los grandes talentos de la literatura argentina contemporaneaEn una isla indefinida y en un tiempo indeterminado un barco cargado de esclavos atraca en el puerto El narrador de esta historia ha viajado hacinado en una jaula con otros doscientos esclavos y al poco de pisar tierra tiene el dudoso privilegio de ser de los primeros en encontrar un comprador Se trata de Anibal el senor de un castillo ...