El hospital es el centro de la vida y la muerte, de la enfermedad pero también de la recuperación, es un entorno lleno de ambigüedades, lo que provoca una variedad de emociones tanto en los profesionales como en los pacientes y acompañantes. El hospital tiene una capacidad sanadora enorme, pero también puede convertirse en iatrogénico, provocando reacciones emocionales indeseadas en todo aquel que lo frecuente -pacientes pero también profesionale...