Tras el cerco de Pamplona 1521 un soldado convaleciente contempla en su castillo de Loyola la luz de la herida que a punto estuvo de costarle la vida El avido lector de novelas de caballerias galan y mujeriego se sumerge en los devocionarios y encuentra una tranquilidad de espiritu desconocida Se convierte en predicador popular la Iglesia oficial le exige titulacion academica para hablar de Cristo el Santo Oficio le muestra su antipatia al moment...