Ninguna mujer recurre alegremente al aborto Basta con escucharlas dijo Simone Veil en su discurso previo a la votacion para legalizar el aborto en Francia en 1975 Interrupcion un libro en el que Sandra Vizzavona entremezcla su experiencia con testimonios de mujeres que abortaron rompe la losa hecha de silencio verguenza y culpa y nos recuerda tambien la fragilidad de nuestros derechos para decidir sobre nuestros cuerpos A todas las une el silenci...