Rezar no es tan difícil... al fin y al cabo es cuestión de amor. Cualquiera es capaz de amar. Pero, ¿y si cuesta empezar? ¿Qué pasa cuando nos ponemos delante del Sagrario y no sabemos qué decir? Déjate sorprender y verás que rezar es una necesidad. Nuestra vida, aunque no siempre nos demos cuenta, depende de la oración. De nuestra amistad con Jesús, en una relación de corazón a Corazón. ¿Dónde y cómo? En adoración ante el Santísimo delante del S...