Son muchas horas de intimidad apasionada cuyo recuerdo intento fijar en este libro horas en las que vagando de calle en calle de campo en campo bogando en la soledad luminosa de la Laguna mecido en los cojines de una gondola o acodado en la barandilla de madera de una altana Venecia me confio a cambio de mi atento carino algunos secretos de su silencio y su belleza En La altana publicada en 1928 Regnier da cuenta de cada una de sus doce estancias...