Durante una temporadilla en su pueblo natal si el tiempo no lo impide el autor se encamina cada dia de buena manana por el alto del cerro pelado en el que se resguarda el punado de casas hasta unos penascales que le proporcionan sombra y respaldo simplemente a contemplar tal y como acostumbraba a hacer anos atras cuando vivia de fijo en la aldea En ese despacho exclusivo al natural junto a un morralillo donde lleva un botellin de agua y un cuader...