Las huelgas y las acampadas del 15-M las ocupaciones de centros sanitarios y educativos los rodeos a los parlamentos o las concentraciones contra los desahucios deberian verse como formas legitimas de critica frente al vaciamiento de derechos de todos Pero la realidad es muy distinta La impunidad de los poderes financieros y los recortes sociales conviven con politicas de criminalizacion de la protesta renidas con los mas elementales principios g...