µngel Fernández-Santos escribe sobre La buena vida «... La buena vida, película completamente hermosa y emocionante, donde corre y se desborda -con el añadido de dificultad de que David Trueba ahora es también quien la materializa en imágenes- esa antigua agua que crea sed en vez de calmarla y en la que flota la escurridiza materia de que está hecho el talento, la capacidad de algunos humildes -el único abono imprescindible para que el talento af...