Existe una región en China en la que las ostras producen unas perlas muy especiales. Al igual que las utilizadas en joyería, se originan por un elemento extraño que entra en sus cuerpos, aunque en este caso no se trata de un grano de sílice o un parásito, es algo muy diferente.Estas perlas son cultivadas en una mansión cuya entrada está restringida a unos pocos. Sus accesos no son físicos y su permanencia dentro es imposible de medir en unidades ...