El santuario que lo instaban a presidirse le figuraba -aunque nunca habia tenido ocasion de visitarlo- como el mas sagrado que conocieran los hombres la casa de la infancia del poeta supremo la meca de la raza angloparlante Los ojos se le llenaron de lagrimas aun antes que a su esposa cuando miraron juntos la estrecha prision donde vivian tan sombria en sus luces tan fea en su trajin tan alejada de cualquier sueno tan intolerable para cualquier g...