Javier de Montcada hubiera muerto en la batalla de Brunete si Soledad duquesa de Simancas no le hubiera donado su sangre en el mismo campo de batalla Tras reponerse de sus heridas Soledad casada con el representante del bando nacional en el Vaticano lo seduce en su dehesa Pero la guerra no ha terminado y Javier debe volver al frente Una novela apasionante Un gran fresco historico...