Las guerras actuales y futuras son y serán guerras asimétricas. La razón es evidente: la guerra simétrica no es ya posible, ya sea por la desproporción de medios existente entre los países de alto presupuesto militar y los de bajo presupuesto, destacando entre los primeros la mayor potencia militar del mundo, EEUU; ya sea por los altísimos riesgos que asumiría el atacante ante un rival con capacidad nuclear o bacteriológica. Una asimetría que tie...