A principios de mayo de 1936 en varios barrios obreros de Madrid empezo a circular el rumor de que monjas y miembros de asociaciones catolicas laicas estaban distribuyendo caramelos envenenados entre los hijos de los trabajadores A medida que las noticias sobre la supuesta perversidad clerical circulaban rapidamente por el boca a boca la indignacion y la inquietud crecian entre los vecinos El 4 de mayo grandes muchedumbres tomaron las calles prot...