Tal vez porque Salvo Montalbano siente mas que nunca la onerosa carga del tiempo sobre sus hombros el lector asiduo del comisario siciliano lo encontrara mas maduro y reflexivo que nunca aunque no por ello menos dispuesto a desenmascarar la impostura y las trampas con que intentan confundirlo y naturalmente sin renunciar un apice a su acostumbrada alergia a los mandos superiores y al juez de turno El nuevo caso de Montalbano uno de los mas turbio...