Me voy de esta vida con la conciencia de que he estropeado todo lo que me fue concedido Ivan Ilich ha sido un buen juez un hombre respetable un marido y un padre sin reproches Ha vivido como se espera que viva alguien de su posicion Pero cuando la enfermedad lo golpea descubre que nadie a su alrededor es capaz de acompanarlo de verdad Su mujer calcula sus colegas especulan sus medicos esquivan Solo Guerasim el joven campesino que lo cuida lo trat...