Quiza algo que nadie puede negarle a Arthur Miller es haber sido una de las grandes voces criticas del siglo XX de los pocos que han sido consecuentes con la idea de que el teatro debe ser un lugar desde el que se remueven y azotan conciencias y se analiza la manera en que vivimos Pero Miller nunca recurre a sermones y convierte siempre la percepcion moral en forma dramatica a traves de personajes claramente individualizados Testigo de excepcion ...