Un torero espanol en su campana americana de hotel en hotel de pais en pais y de plaza en plaza Mata las horas muertas con la lectura de Cien anos de soledad mientras su chofer intenta escribir una novela y el mozo de espadas siempre en busca de bares de ambiente ignora que sera secuestrado De cuando vez en su habitacion de hotel y siempre por sorpresa al matador le visita una calida admiradora francesa El acaba de dejar su relacion con la cantao...