Un relato ilustrado con la sensibilidad y brillantez de Carme Riera Premio Nacional de las Letras 2015 Fue entonces mientras espiaba aquella escena de amor cuando la sirena voladora comenzo a estar segura de que tener brazos era mucho mejor que tener alas porque las alas no permitian frotar piedras para obtener fuego ni acunar criaturas ni jugar a pillar Pero aun mas que todo eso siendo tan importante no lo era tanto si lo comparaba con la princi...