Enrique III el Doliente, postrado en el lecho de muerte, manifiesta una ligera mejoría de las muchas enfermedades que viene arrastrando desde hace tiempo y que le han acompañado igual que una sombra. Con la ayuda de su consejero nos da a conocer su corta e intensa vida.En la Edad Media a los jóvenes les hacían madurar muy pronto. Al morir su padre, Juan I de Castilla, Enrique heredó el trono cuando tenía 11 años. Se casó en la catedral de Palenci...